“A los quince los cuerdos de atar me cortaron las alas…” o como el maestro Sabina recuerda su adolescencia, genial ¿no?
Para los que aún no os halláis dado cuenta, voy a hablaros del nuevo disco de Joaquín: “Vinagre y Rosas”, del que algunas que otras reproducciones (ya voy por las tres cifras), me hacen tener una más que aceptable impresión de el… Bendita descarga digital del iTunes Store! (Srs. de Apple; ya sabéis mi cuenta bancaria para pagarme esta publicidad…).
Hoy hablando con una amiga de música, salió el tema de este nuevo cd y toda la discografía de Sabina, y la verdad es que pocas veces coincidíamos en que canciones nos gustaban más y cuales no tanto. “Que si, que es buena, pero no se… No me gusta tanto como esta otra, no me llega de la misma forma…”, así que acordamos, que no todas las canciones de Sabina significan lo mismo para todo el mundo, porque no son canciones sino “poesías cantadas”.
El primer contacto con el maestro, recordamos, fue áspero, correoso, casi podríamos notar el olor a alcohol y tabaco en su aliento… “Arg! Papá! Cómo te puede gustar esto?”, una década después, es mi padre al que llamo y le digo: “Oye! Escuchaste el nuevo de Sabina? Joder, sigue con esa voz aguardientosa eh! Pero que bien escribe lo que canta!”… Mientras el me responde: “A menudo los hijos se nos parecen” que cantó en su día el gran Serrat.
Todo esto no viene a otra cosa que las vivencias, esas cicatrices en el alma que no se ven pero que nos terminan definiendo como personas. Frustraciones, desamores, viajes, atardeceres o vicios, todos y cada uno tienen un hueco en las letras de Sabina, y todos en mayor o menor medida tienen un hueco en ti y en mi, por ello cada canción nos llega en mayor o menor medida… Posteriormente firmamos nuestro acuerdo.
Así pues, hoy os traigo el primer vídeo del último trabajo de Sabina, en el cual sale con la “gentuza” esta de Pereza (y si sois de los que os gusta Pereza… haceroslo mirar porque vaya tela, vaya pintas que se gastan los primos estos del Canto del Loco… Es broma, pero tenía que decirlo xD), el cual tiene mucha fuerza, con el “pseudo-guitarreo” que transmite ese despecho orgulloso que nos gastamos cuando las cosas dan la vuelta. Muy bueno.
Mención aparte el vídeo, que si antes decíamos que su música era “poesía cantada”, ahora debemos decir que sus vídeos son “poesía visual”, ya que las letras siguen predominando sobre todo lo demás… “Pero esta noche estrena libertad un preso, desde que ya no eres mi juez”…
Si aun existe alguna banda británica que podemos definir como auténticos esos son Oasis. Empezaron en el 94, e hicieron enloquecer al mundo invadiendo todas las listas de ventas mundiales con un estilo que recordaba a lo mejor de la mejor música de todos los tiempos: The Rolling Stones, The Beatles y The Who. Desde estos comienzos se han caracterizado por 3 cosas: Los numerosos altibajos seguidos siempre muy de cerca por la crítica, por su excitante creatividad y sobre todo por la polémica que siempre los ha rodeado.
La culpa de todo esto la han tenido siempre los hermanos Gallagher, alma mater de la banda y fuente eterna de creatividad. Siempre que han abierto la boca ha sido para soltar “perlas y diamantes” de las bandas “rivales”, porque como dijo Noel (Gallagher): “Que coño! Aun no he oído una sola puta palabra buena de nosotros! Por que coño hemos de decir nosotros algo bueno de los demás!? Que los jodan a todos! Somos mejores que ellos!“
Pero dejando a un lado esto, se puede decir si miedo a equivocarse que Oasis son una de las bandas mas influyentes e imitadas (“mal imitada” es la palabra) de la última década y media. Su influencia es gigantesca, su sombra alcanza actualmente a bandas como The Fray o Keane (a la que menciono por la “perla” que le dedicó Noel sobre los numerosos ingresos en clínicas de desintoxicación de los Keane: “Joder! Es que las bandas de hoy en día son una mierda! No saben vestirse, no saben hacer música y joder! parece que ahora ya tampoco saben ni drogarse!“).
Si hablamos de récords, estos chicos tienen unos cuantos:
10 millones de copias vendidas de su álbum debut Definitely Maybe.
Y su tercer álbum Be Here Now es el más vendido en su primera semana en la historia de Inglaterra con 813.000 copias.
A mi personalmente me encantan, me vuelven loco, y difícilmente podría escoger hay una canción que los representase. Pero después de mucho pensar, creo que la que mejor define su esencia es la archiconocida Wanderwall que Noel dedicó a su (por aquel entonces) mujer. Simplemente perfecta. Pocas canciones tan sencillas han conseguido ese nivel de complejidad y (personalmente) emocionar con solo 4 acordes… En resumen: OASIS.
Hoy quiero hablar de “Knocking On Heaven’s Door“, ese gran Tema (y pongo tema con mayúscula porque se lo merece) escrito por Bob Dylan, nuestro Bob, un Dios con voz de ser humano. Pero toca hacer memoria…
Corre el año de 1973, con el son 3 años en los que Bob Dylan mantuvo un bajo perfil, finalmente disuelto por una accidental invitación para componer la banda sonora para la película “Pat Garrett & Billy the Kid“.
Al principio la participación de Dylan no fue muy convincente, pero luego de algunas demostraciones ante productores y director, quedo confirmada una sabia elección, “quien es ese muchacho, denle un contrato” fue la frase decisiva por parte de la producción para dar luz verde a la participación de Dylan. Había creado una de las mejores canciones de la historia, que seria versionada hasta la saciedad.
“Knocking On Heaven’s Door” es un tema evocativo y a veces lleno de alusiones incomprensibles, que ven resolución al comprender que se trata de la canción precisa para un pistolero herido de muerte, quien comprende que el mundo material no le sirve de nada mientras se aproxima a las puertas del cielo. La sencillez de su elaboración y musicalización ayudan a transmitir esta idea, este concepto y este momento. Más tarde se convertiría en un himno contra la guerra.
Septiembre de 1991, los Guns´n Roses lanzan sus esperados Use Your Illusion I & II, e incluyen en el segundo tomo una versión de “Knockin’ On Heaven’s Door”, inmediatamente abrazada como canción del año. Fue descalificada en sendas críticas publicadas en distintos medios, fundamentalmente por carecer de la sensibilidad y simpleza original, por la extensión innecesaria (casi 5 minutos frente a 2 y medio) y por tender a configurar un himno estilo Gospel sobre una canción que no apuntaba en esa dirección. Aún con todo cabe destacar que fue adornada con fantásticos arreglos y solos de un, siempre creativo, Slash.
Ayer, hablando con un buen amigo, nos acordamos de Bruce Springsteen, también conocido como The Boss (El Jefe). Este señor a la par que increíble como músico, es fascinante como persona. Pocas personas tan influyentes hoy en día se han involucrado tanto en causas sociales luchando por el cambio, por dar un golpe de timón.
¿Por qué? Porque el cambio es necesario, el mundo va mal. Las guerras se suceden, la pobreza gana terreno a la felicidad a una velocidad pasmosa, el “Doomsday Clock” nos dice que estamos a 5 minutos de la media noche, crisis, desigualdad, racismo, injusticias… Parece que solo un héroe nos puede salvar, ¿serás tu?… Mientras te esperamos, es el Boss quien está tirando del carro.
Mientras salva al mundo, Bruce hace canciones (también marca estilo, pero de eso hablaremos otro día). Canciones que deben ser consideradas obras de arte. Esta es una de ellas: “The River“, canción que da título a uno de sus álbumes más exitosos. Versa sobre la historia de amor de su hermana, de como la vida y el amor al igual que un río, nacen en la nada y fluyen hasta llegar al mar, donde el río ya no es río, donde todo se acaba… Donde es mar.
Esta es una de mis canciones favoritas, de Creedence Clearwater Revival o simplemente Creedence. Una banda de Rock clásico con los típicos matices de Country que tanto triunfó a finales de los 60s. Seguro que conocéis esta canción, ya que el Ex-Gran Rod Stewart, en su afán por dejar de Ex decidió un buen día (hace aproximadamente 2 años) versionar los grandes clásicos del Rock (entre los que se encontraba este Have You Ever Seen The Rain?)… Un éxito de ventas, un fracaso de criticas… Doy fe.
Espero que disfrutéis con la versión original, una delicia para los sentidos de los amantes de la buena música (Abstenerse: “tuneros”, “reggetones” y “poppis”).